A veinte metros de la toma de agua para el acueducto de la Buitrera se ha empezado a producir un gran movimiento de tierra roja en medio del bosque. Con maquinaria pesada se han construido vías y terraplenes en un gran lote en los Altos del Rosario. La comunidad fue alertada e inmediatamente llamó a la policía que se desplazó al lugar y ordenó detener ésta intervención destructora.
Al retirarse la patrulla, la retroexcavadora continuó su trabajo hasta terminar unos grandes tramos de vía y tres terraplenes, uno de ellos de más de 100 m².
Segun informes, los promotores de este proyecto han dicho que van a hacer unas «cabañas para turismo» algo así como un glamping, es evidente que no es así. Las cabañas de glamping o pequeñas unidades de alojamiento, no pasan de 10-20 m²; claramente se trata de un proyecto inmobiliario en medio de dos quebradas, una de ellas la corriente principal del Río Lili dónde se encuentra la boca toma de agua más limpia para el acueducto de la Buitrera.
No podemos esperar a la CVC que lo máximo que puede hacer es iniciar un proceso sancionatorio de resultados inciertos.
Ya la comunidad se ha desplazado al lugar para hacer un primer reconocimiento y defender sus derechos, pues muchos habitantes aledaños toman el agua directamente de ésta fuente. La principal afectación se da para los 10 mil habitantes, usuarios de Acuabuitrera.
La comunidad en general, los 80 delegados de Acuabuitrera y suplentes, el grueso de ambientalistas debe acompañar y empujar al Corregidor y a la autoridad policial para detener este daño y sancionar a los infractores
¡No podemos dejarlos solos! No podemos esperar tampoco que las autoridades en general actúen si no las acompañamos.
Los constructores del proyecto (destructores de agua y bosque) están a punto de iniciar las excavaciones para la estructura.
No vamos a quejarnos después sino actuamos decididamente ahora.
ES EL MOMENTO

