El tema de la educación nos toca a todos; es la piedra angular de la construcción de la sociedad. El Estado provee una educación “académica” y, como el Estado no puede con todo, hay también educación privada, en cuyo caso, en Colombia al menos, los ingresos de los padres de familia deben cubrir los costos del servicio.

¿Qué educación queremos dar a los jóvenes que formarán la sociedad futura?

El colapso social y ambiental que sufre nuestra Sociedad nos deja entender que la educación “académica” tradicional no ha dado los resultados esperados. Muchas materias que aprender para cumplir con el “curriculum (pensum)”, pero faltan valores que forjan ciudadanos libres y responsables, capaces de enfrentar situaciones cada vez mas complejas y fluctuantes; nada propicio para la harmonía, la felicidad y la solidaridad necesaria para actuar como “sociedad”.
Hace unos 100 años, nacieron corrientes alternas de educación; provienen usualmente de Europa. Utilizan pedagogías alternativas, disruptivas. Las mas conocidas son las escuelas Montessori, Steiner y Freinet, creadas respectivamente en Italia, Alemania y Francia a inicios del siglo pasado.

Celestin Freinet, por ejemplo, era un educador francés que creó una metodología educativa donde los alumnos han de investigar por sí mismos y en grupo sobre cada tema y donde los profesores son “facilitadores”. Se promueve la colaboración y la solidaridad entre alumnos. Es una pedagogía que promueve el respeto del otro, el sentido crítico, y el apoyo a la Comunidad. Pueden encontrar mucha información sobre este modelo educativo en la Internet.

En este mundo actual caótico, regido por los intereses personales, donde las desigualdades sociales van incrementando y que se dirige hacia un colapso ambiental, la pedagogía Freinet parece ser un balón de aire fresco; de las pocas esperanzas que le quedan a la destrozada humanidad para enderezar el rumbo de su desarrollo sin acabar con la biodiversidad del planeta.

Pues lo raro y lo extraordinario es que, cien años después de su nacimiento en Europa, encontramos media docena de escuelas FREINET en Colombia, y una de ellas está en nuestra Buitrera. Cuenta con casi 900 alumnos entre preescolar, primaria y bachillerato.
El GUATIN la visitó, se quedó impresionado por su pedagogía alternativa y humanista y por su infraestructura magnífica que nos hizo soñar. También por su buena disposición y esfuerzo en integrarse con la Comunidad. Salimos de las entrevistas con una lágrima de felicidad y el orgullo de tener en nuestro terruño una semilla para un mundo soñado.

Sabemos cómo las grandes empresas, y colegios en particular, pueden afectar la tranquilidad diaria y calidad de vida de una pequeña población (semi)rural como la nuestra. La Buitrera no es definitivamente el mejor lugar para su implementación: problemas de tráfico, de contaminación, de presión sobre el recurso agua y sobre la red eléctrica, de generación de aguas residuales, etc., problemas que todos pueden ser solucionados, pero no lo serán si las partes no se sientan juntas para lograrlo. Apostemos que lo que el Municipio de Cali no ha logrado, lo logremos nosotros con la vinculación de los alumnos del Colegio Freinet en un proceso de investigación y de planteamiento de soluciones; a saber, una metodología alternativa de resolución de problemas y de conflictos.

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