Alcantarillado y Ptar

NOTA: PTAR = Planta de Tratamiento de Aguas Residuales
¿Será que algún día el Municipio nos deja definir nuestras prioridades?
EL GUATIN ya escribió dos artículos sobre el tema, y en particular sobre la “desconexión” entre la visión y los proyectos del Municipio (a través de la UAESPM) y de la Comunidad (a través de Acuabuitrera).
Hace 15 años que ACUABUITRERA tiene que lidiar con “PTARs” mal diseñadas, mal construidas, sin vías de acceso, sin posibilidad práctica de purga de lodos, sin licencia ambiental y fuentes de olores para la vecindad. Una en el Plan y otra en Pueblo Nuevo. Es una vergüenza, que nos entregó la Secretaría de Salud del Municipio en el año 2006. Desde esta fecha fatídica, el Municipio ha gastado más de 2.000 millones de pesos para tratar de solucionar el problema. Y durante la pandemia, se gastaron 600 millones de más para unos prediseños de ampliación del alcantarillado.
Novedad 2022: La UAESPM ha lanzado convocatorias de obras para:
– Mejoramiento de la red de alcantarillado del PLAN – 616 millones
– Mejoramiento de la red de alcantarillado de Pueblo Nuevo – 626 millones
– Alcantarillado nuevo para 25 viviendas en Galilea (callejón Cascabeles)
Este último proyecto es el único que ha sido consensuado con Acuabuitrera.  Para los otros dos proyectos, Acuabuitrera no dispone de las memorias de diseño ni ha sido consultada sobre su pertinencia. Al parecer, los “rurales” debemos siempre satisfacernos y alegrarnos de las inversiones del Estado, no importe su pertinencia, eficacia y sostenibilidad. En este caso, el dinero proviene del situado fiscal de la Nación, de un presupuesto nacional para acueductos rurales, y es administrado por la Alcaldía de Cali.
Las divergencias:
– Tenemos otras prioridades
– No ha sido debatido ni consensuado con ACUABUITRERA y Comunidad
– Es inconcebible que se amplíe el alcantarillado antes de resolver el problema de las PTARs
La UAESPM abrió también otra convocatoria para un estudio (diseño) de “Optimización de las dos PTARs existentes” (presupuesto de 120 millones de pesos). ¿Qué significa esto?  ¿Qué la Municipalidad quiere que La Buitrera siga tratando las aguas negras en estas dos (horrorosas) PTARs? ¿Ya no sería tiempo de pensar en un “¿PLAN B”, tal como propuesto por la Comisión Técnica de Acuabuitrera?  
Pero bien, no es solo “culpa” de la Administración municipal sino también la nuestra, tanto de la ciudadanía que no se hace oír (menos nuestro valiente vecino Jaime Arévalo, por supuesto) como de la nueva Junta de Acuabuitrera (operativa desde octubre), que debe pronunciarse.